Has comprado un coche de segunda mano y ahora toca convertir el contrato en una titularidad real, con el vehículo, los impuestos y el seguro correctamente puestos a tu nombre. En esta guía explico cómo hacer un cambio de nombre de un coche en España, qué documentos necesitas, cuánto cuesta, qué debe hacer el vendedor y qué errores pueden retrasar la transferencia.
La transferencia se completa con contrato, impuestos, DGT y seguro
- Plazo: el comprador dispone de 30 días desde la firma para cambiar la titularidad.
- Documentos: contrato firmado, identificación, justificante del ITP y permiso de circulación.
- Coste DGT: la tasa ordinaria es de 55,70 € en 2026, sin contar impuestos ni gestoría.
- Impuesto: el comprador suele liquidar el ITP en su comunidad autónoma.
- Seguro: no conviene circular hasta confirmar la cobertura con la aseguradora.
Antes de firmar, comprueba que el coche se puede transferir
El cambio de titularidad empieza antes de pagar. Yo solicitaría como mínimo un informe de la DGT para comprobar que el vehículo no tiene embargos, precintos, cargas financieras o incidencias que impidan la operación. El informe reducido sirve como primera criba; si aparece una señal de alerta, el informe detallado cuesta 8,67 € y ofrece más información técnica y administrativa.
También hay que confirmar que el coche está en alta administrativa, tiene la ITV en vigor y el impuesto municipal de circulación está pagado. Un vehículo en baja temporal no se puede transferir directamente hasta que el titular anterior lo dé de alta.
Qué debe incluir el contrato
El contrato debe identificar al comprador, al vendedor y al vehículo mediante matrícula, bastidor, marca y modelo. Añadiría el kilometraje, el precio, la fecha y la hora exacta de entrega, porque esos datos ayudan a repartir responsabilidades por multas, daños o incidencias que aparezcan después.
Comprador y vendedor deben firmar todas las páginas. Guarda una copia del contrato, del permiso de circulación, de la ficha técnica y de la identificación del vendedor. En una compraventa entre particulares, conservar esta documentación vale mucho más que confiar en un mensaje de móvil o en un acuerdo verbal.

Qué documentos necesitas y cuánto tendrás que pagar
Para una transferencia ordinaria, el comprador debe reunir varios documentos antes de iniciar el trámite. Si falta el justificante del impuesto o una firma, la solicitud puede quedar pendiente y obligarte a repetir parte del proceso.
- Contrato de compraventa firmado por ambas partes, o factura si vende una empresa.
- Documento de identidad del comprador y, en algunos trámites, copia del documento del vendedor.
- Permiso de circulación y ficha técnica del vehículo.
- Justificante del ITP, normalmente mediante el modelo 620 o 621, salvo que proceda una factura de empresa.
- Solicitud oficial de cambio de titularidad, firmada cuando se tramite presencialmente.
- Justificante de la tasa de Tráfico.
El coste no es una sola cantidad. La tasa ordinaria de la DGT es de 55,70 € en 2026. Para ciclomotores, la tasa específica es de 27,85 €. A eso hay que sumar el impuesto autonómico y, si recurres a una gestoría, sus honorarios.
| Concepto | Quién suele pagarlo | Importe orientativo o condición |
|---|---|---|
| Tasa de transferencia ordinaria | Comprador | 55,70 € en 2026 |
| Transferencia de ciclomotor | Comprador | 27,85 € |
| Impuesto de Transmisiones Patrimoniales | Comprador | Depende de la comunidad autónoma y del valor fiscal |
| Informe detallado del vehículo | Quien lo solicite | 8,67 € |
| Gestoría | Según el acuerdo | Honorarios adicionales |
El ITP no tiene una cifra única para toda España. Lo gestiona la comunidad autónoma correspondiente y suele calcularse con sus tablas o valoraciones fiscales, no únicamente con el precio pactado. Por eso no conviene estimarlo a ojo: liquídalo en el portal tributario autonómico y conserva el código o justificante electrónico.
Cómo tramitar el cambio de titularidad paso a paso
1. Firma y conserva la compraventa
La fecha de la firma activa el plazo del comprador. Desde ese momento tienes 30 días para solicitar el cambio de titularidad. No esperaría a tener tiempo libre varias semanas después, especialmente si el coche se entrega de inmediato y ya lo vas a utilizar.
2. Liquida el impuesto autonómico
Presenta el modelo que corresponda en tu comunidad autónoma y guarda el justificante de pago, exención o no sujeción. Este paso suele hacerse por internet, aunque las condiciones cambian según el territorio. Si el vendedor es una empresa que actúa dentro de su actividad, normalmente se aporta la factura en lugar del ITP.
3. Elige la vía de tramitación
Puedes hacerlo online con certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve, o acudir presencialmente a una oficina de Tráfico con cita previa. La vía telemática resulta cómoda cuando tienes todos los documentos escaneados; la presencial puede ser más sencilla si hay dudas sobre firmas, representación o documentación especial.
| Vía | Qué necesitas | Cuándo resulta práctica |
|---|---|---|
| Online | Cl@ve, certificado o DNI electrónico y documentos digitalizados | Cuando la compraventa es sencilla y la documentación está completa |
| Presencial | Cita, impreso oficial, identificación y justificantes | Cuando prefieres revisar el expediente con atención |
| Gestoría | Autorización y documentación original o digitalizada | Cuando hay cargas, herencias, empresas o poco margen de tiempo |
4. Abona la tasa y presenta la solicitud
La solicitud debe incluir el contrato o la factura, el justificante del impuesto y la identificación requerida. En la oficina puedes pagar la tasa con tarjeta, pero no se admite efectivo. Si ya la has comprado, necesitarás el número de tasa que aparece en el justificante.
Una vez aceptado el trámite, se expide un nuevo permiso de circulación a nombre del comprador. Ese permiso solo será válido si el vehículo tiene la ITV en vigor, un detalle que a veces se descubre demasiado tarde.
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5. Guarda la acreditación final
No cierres la operación simplemente porque hayas enviado el formulario. Conserva el justificante de presentación y la resolución o permiso actualizado. Si la administración pide corregir un documento, podrás demostrar cuándo iniciaste la gestión y qué entregaste.
El seguro y las obligaciones después de la compra
La transferencia administrativa y el seguro son gestiones distintas. La póliza del vendedor no cambia automáticamente de titular porque el coche ya figure a tu nombre. Antes de conducir, contacta con la aseguradora para que confirme la cobertura, calcule la prima y emita la póliza o el suplemento correspondiente.
Mi recomendación es contratar al menos la cobertura obligatoria con efecto desde la entrega del vehículo. Después puedes comparar terceros ampliado, asistencia desde kilómetro cero o todo riesgo, pero circular confiando en que “el seguro anterior seguirá activo” es una apuesta innecesaria.
El vendedor también debe comunicar la venta cuanto antes. La notificación de venta sirve para dejar constancia de que el vehículo ya no está bajo su responsabilidad mientras se completa la transferencia. En el contrato conviene indicar la hora de entrega, sobre todo cuando comprador y vendedor viven en provincias distintas.
El comprador, por su parte, debe revisar que el domicilio fiscal del vehículo sea correcto y que los datos del permiso coincidan con su documentación. Un error pequeño en el nombre o en el domicilio puede complicar futuras notificaciones y trámites.
Los casos especiales que no siguen el camino ordinario
No todas las transmisiones son compraventas entre dos particulares. Cuando cambia el origen del vehículo o la causa de la transmisión, también cambia parte de la documentación y, en algunos casos, el impuesto aplicable.
- Donación: se presenta el documento de donación y el impuesto de Sucesiones y Donaciones que corresponda.
- Herencia: el adjudicatario definitivo dispone de un plazo de hasta 90 días desde el documento que acredita la adjudicación. Si aún no hay heredero definitivo, existe una anotación de custodia provisional.
- Separación o divorcio: hay que aportar el convenio regulador, la resolución judicial o el documento notarial que adjudique el vehículo.
- Vehículo de renting: la factura y la autorización de la empresa deben reflejar correctamente al nuevo titular.
- Vehículo con financiación: una reserva de dominio puede impedir la transferencia hasta que se cancele o se autorice la operación.
- Importación desde Canarias, Ceuta o Melilla: pueden exigirse trámites aduaneros y tasas adicionales.
- Modificaciones técnicas no registradas: puede ser necesario pasar por una estación ITV antes de completar el cambio.
En estos supuestos, una gestoría puede ahorrar tiempo, pero no sustituye la revisión de los documentos. Yo pediría primero un presupuesto cerrado y confirmaría si incluye ITP, tasas, representación y subsanaciones. Muchas tarifas anunciadas cubren solo la presentación básica.
También conviene distinguir un simple cambio de razón social de una transferencia entre sociedades. Si una empresa mantiene el mismo CIF y solo modifica su denominación, normalmente se tramita como una actualización documental; si cambia la personalidad jurídica, el procedimiento puede ser distinto.
La forma más segura de dejar la compraventa cerrada
La secuencia que menos problemas suele dar es sencilla: comprobar el informe del vehículo, firmar un contrato completo, liquidar el impuesto autonómico, solicitar la transferencia dentro de los 30 días y confirmar el seguro antes de circular. El vendedor debe notificar la venta y el comprador debe conservar cada justificante.
El precio anunciado del coche nunca es el coste final. Reserva dinero para la tasa de Tráfico, el ITP, el seguro y posibles gestiones adicionales, y no entregues todo el importe hasta verificar que la documentación coincide con el vehículo. Unos minutos de revisión pueden evitar meses de reclamaciones.