Comprar o vender un coche usado en España no termina cuando se entrega la llave. Un contrato de compraventa de coche bien redactado fija el precio, el estado del vehículo, la fecha de entrega y las responsabilidades de cada parte, mientras que el cambio de titularidad y el seguro evitan problemas posteriores. En las siguientes líneas explico qué debe incluir, cómo firmarlo y qué trámites conviene completar antes de ponerse al volante.
Lo esencial para cerrar la operación sin sobresaltos
- Contrato firmado: debe identificar a comprador, vendedor y vehículo, incluido el número de bastidor.
- Informe previo: conviene comprobar cargas, ITV, multas e impuestos antes de pagar.
- 30 días: el comprador dispone de este plazo para tramitar el cambio de titularidad.
- Notificación de venta: el vendedor debería presentarla cuanto antes para dejar constancia de la entrega.
- Seguro vigente: el nuevo propietario debe asegurarlo antes de circular.
- Garantía distinta: no es igual comprar a un particular que a un vendedor profesional.
Qué función cumple el contrato de compraventa de un coche
El documento recoge el acuerdo entre las dos partes y sirve como prueba de la operación. Aunque una conversación por mensaje pueda demostrar que hubo negociaciones, resulta mucho más difícil probar con precisión qué coche se entregó, por cuánto dinero y en qué condiciones.
Yo considero imprescindible firmarlo incluso cuando existe confianza entre familiares o amigos. El contrato protege al comprador frente a una descripción incompleta del vehículo y al vendedor frente a reclamaciones sobre defectos que ya se habían comunicado.
En una operación entre particulares no existe el mismo régimen de garantía que cuando vende una empresa. El comprador puede reclamar por vicios ocultos, es decir, defectos graves que ya existían al vender el coche, no eran visibles durante una revisión normal y hacen que el vehículo resulte impropio para su uso o pierda gran parte de su utilidad.
El Código Civil establece, con carácter general, un plazo de seis meses desde la entrega para ejercitar las acciones relacionadas con esos defectos ocultos. No cubre el desgaste normal, una avería provocada por el uso posterior ni un problema que el comprador conocía y aceptó expresamente.
Qué datos y cláusulas debe incluir
La DGT dispone de un modelo orientativo, pero se puede añadir información para adaptar el documento a la operación concreta. Lo importante es que no haya espacios ambiguos ni promesas realizadas únicamente de palabra.
- Datos completos: nombre, apellidos, DNI o NIE, domicilio y teléfono de comprador y vendedor.
- Identificación del coche: marca, modelo, matrícula, número de bastidor, fecha de primera matriculación y kilometraje indicado en el cuadro.
- Precio y pago: importe total, forma de pago, fecha y justificante de la transferencia o entrega de la señal.
- Estado del vehículo: ITV, mantenimiento conocido, daños, averías, piezas sustituidas y defectos comunicados.
- Documentación entregada: permiso de circulación, ficha técnica, recibos o facturas de mantenimiento, manuales y número de llaves.
- Fecha y hora: momento exacto en el que se entrega el vehículo y pasan al comprador su posesión y uso.
- Cargas y responsabilidades: declaración sobre embargos, reserva de dominio, multas, impuestos y otros impedimentos.
- Gastos: quién asume el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, la tasa de Tráfico y los honorarios de una gestoría, si interviene.
La hora de entrega merece una atención especial. Si el comprador recibe el coche a las 18:30, conviene reflejarlo así y conservar una copia firmada, porque puede ser relevante para determinar quién utilizaba el vehículo cuando se produjo una infracción o un accidente.
Cómo describir los defectos sin crear confusión
No recomiendo escribir simplemente “se vende tal como está”. Esa frase es demasiado genérica y no sustituye a una descripción concreta. Es mejor indicar, por ejemplo, que el vehículo tiene un testigo de motor encendido, un golpe en la puerta trasera derecha o un consumo de aceite comunicado al comprador.
Si el coche se vende para reparar o para piezas, hay que decirlo con claridad y ajustar el precio a esa situación. También dejaría por escrito si se entrega con la ITV caducada, si no arranca o si falta algún elemento, porque una cláusula precisa vale mucho más que una fórmula defensiva copiada de internet.
Qué comprobar antes de firmar y pagar
Antes de entregar dinero, el comprador debería solicitar un informe del vehículo. El informe reducido permite detectar incidencias o impedimentos básicos; el detallado aporta más información sobre titularidad, ITV, kilometraje, historial y cargas. En 2026, el informe detallado tiene un coste de 8,67 euros, según la tarifa publicada por Tráfico.
Hay que revisar especialmente la reserva de dominio. Suele aparecer cuando el coche fue financiado y puede impedir la transferencia hasta que se pague el crédito y se cancele la anotación en el Registro de Bienes Muebles. El vendedor debe aportar la documentación de cancelación antes de cerrar la operación.
| Comprobación | Qué puede revelar | Qué haría yo |
|---|---|---|
| ITV | Si puede circular legalmente y cuándo debe pasar la próxima inspección | Verificar la fecha y pedir el último resultado |
| Impuesto de circulación | Si existe deuda municipal que impida transferirlo | Solicitar justificante del año anterior |
| Cargas | Reserva de dominio, embargo o precinto | No pagar hasta aclarar cada incidencia |
| Estado mecánico | Averías que no aparecen en la documentación | Hacer una prueba y llevarlo a un taller independiente |
La prueba de conducción no debería limitarse a dar una vuelta de cinco minutos. Yo comprobaría arranque en frío, frenos, dirección, embrague, cambios, climatización, luces y testigos del cuadro. Si el vendedor no acepta una revisión razonable en un taller, para mí es una señal de alerta suficiente para detener la compra.
Cómo firmar y entregar el coche paso a paso
- Reunir la documentación: DNI o NIE, permiso de circulación, ficha técnica, informe del vehículo y justificantes disponibles.
- Revisar el contenido: leer todas las cláusulas y corregir cualquier dato antes de firmar.
- Firmar cada página: ambas partes deben conservar una copia idéntica y rubricar todas las hojas.
- Confirmar el pago: no entregaría el coche basándome en una captura bancaria; esperaría a comprobar el abono real.
- Anotar fecha, hora y kilometraje: estos datos deben coincidir en las copias del contrato.
- Entregar llaves y documentos: dejar constancia de cualquier elemento que falte.
- Completar los trámites: el comprador liquida el impuesto que corresponda y solicita la transferencia.
La tasa de cambio de titularidad para un automóvil es de 55,70 euros en 2026, sin contar el impuesto autonómico ni una posible gestoría. El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales se tramita según la comunidad autónoma del comprador, por lo que el importe depende del valor fiscal y de la normativa aplicable. El comprador tiene 30 días desde la firma para cambiar la titularidad. La DGT recuerda que un vehículo con baja temporal, impuestos locales pendientes o determinadas sanciones no puede transferirse hasta resolver la incidencia.
Qué debe hacer el vendedor después de la entrega
Firmar el documento no basta para cortar todas las responsabilidades administrativas. El vendedor debería presentar la notificación de venta inmediatamente, incluso si el comprador asegura que hará la transferencia esa misma tarde.
Este trámite comunica a Tráfico que el vehículo ya se ha entregado a otra persona. Si el comprador se retrasa, pueden seguir llegando al vendedor multas, avisos relacionados con la ITV o comunicaciones vinculadas al seguro, y la notificación ayuda a fijar desde cuándo dejó de tener el control del coche.
También guardaría durante varios años el contrato, el justificante de pago, la copia del documento de identidad del comprador y el resguardo de la notificación. Una carpeta digital con esos archivos puede ahorrar muchas complicaciones si aparece una reclamación meses después.
Cuando participa una gestoría, conviene pedir el justificante de presentación y no conformarse con la promesa de que “ya está en trámite”. La gestoría facilita el proceso, pero ambas partes siguen necesitando copias de la documentación y deben saber qué impuesto o tasa se ha pagado.
Cómo coordinar el contrato con el seguro del coche
El seguro y el contrato son asuntos relacionados, pero no son la misma cosa. El comprador no debería circular simplemente porque la póliza del antiguo propietario siga apareciendo como vigente: debe confirmar con la aseguradora qué cobertura existe y contratar una póliza propia antes de utilizar el vehículo.
La legislación del seguro prevé que, tras la transmisión, el adquirente se subrogue inicialmente en los derechos y obligaciones de la póliza. El vendedor debe comunicar por escrito que existe ese seguro y, una vez realizada la venta, notificar la transmisión a la compañía dentro del plazo de 15 días.
En la práctica, la opción más segura es que el comprador prepare el seguro con efecto desde la fecha y hora de entrega. Así se evita depender de una póliza ajena, de una autorización telefónica mal entendida o de una cobertura que la compañía pueda revisar al conocer el cambio de propietario.
El vendedor puede pedir a su aseguradora la cancelación de la póliza, la devolución de la parte de prima no consumida o el traslado del seguro a otro vehículo, según las condiciones contratadas. Yo no dejaría esta conversación para semanas después: una llamada y una confirmación escrita el mismo día dejan el expediente mucho más claro.
La cobertura mínima obligatoria es la responsabilidad civil frente a terceros. Las coberturas de lunas, robo, incendio, daños propios y asistencia dependen de la póliza, del valor del coche y del perfil del conductor. Un seguro barato puede ser suficiente para un vehículo antiguo, pero no necesariamente protege igual una batería de alto voltaje, accesorios instalados o un coche eléctrico de elevado valor.
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Garantía cuando vende un particular o una empresa
Si vende un profesional a un consumidor, la garantía legal de un vehículo usado puede reducirse por acuerdo, pero nunca por debajo de un año. En una venta entre particulares no se aplica ese régimen de consumo, aunque siguen existiendo responsabilidades por defectos ocultos y por incumplir lo que se haya declarado en el contrato.
Por eso distinguiría siempre entre una avería normal por antigüedad y un defecto oculto. El embrague desgastado de un coche con 220.000 kilómetros puede formar parte del riesgo aceptado, mientras que ocultar una reparación estructural grave o manipular el kilometraje puede tener consecuencias muy distintas.
La comprobación final que evita la mayoría de los problemas
Antes de firmar, ambas partes deberían poder responder afirmativamente a cuatro preguntas. ¿El vendedor es realmente el titular? ¿El coche se puede transferir? ¿El estado declarado coincide con lo que se ha revisado? ¿El pago, la entrega y el seguro están coordinados?
- Contrato completo, firmado y con fecha y hora.
- Informe del vehículo revisado y cargas aclaradas.
- Pago confirmado y justificante guardado.
- ITV y documentación entregadas.
- Notificación de venta presentada por el vendedor.
- Seguro contratado por el comprador antes de circular.
Mi recomendación es sencilla: no cierres la operación por la confianza del momento. Un documento detallado, una revisión independiente y dos trámites hechos a tiempo suelen costar mucho menos que una multa, una transferencia bloqueada o una discusión por una avería que nadie dejó por escrito.