Radar de velocidad - multas, puntos y relación con la ITV

Yago Muñiz

Yago Muñiz

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30 de septiembre de 2026

Tabla de multas por exceso de velocidad. Muestra límites de velocidad y sanciones asociadas, incluyendo el radar de control de velocidad.

Un radar de control de velocidad puede convertir unos pocos segundos de prisa en una multa de hasta 600 euros y la pérdida de 6 puntos. Para entender qué mide realmente, cómo se tramita la denuncia y qué relación tiene con la ITV, conviene distinguir entre radares fijos, móviles y de tramo, además de conocer los plazos para pagar o recurrir.

Lo esencial para circular sin sorpresas ante un radar

  • Tipos principales: fijos, móviles, de tramo y sistemas instalados en vehículos o helicópteros.
  • Las multas por velocidad van de 100 a 600 euros y pueden restar hasta 6 puntos.
  • El margen del aparato no es un permiso para superar el límite: depende del cinemómetro y su verificación metrológica.
  • La ITV no tramita multas de velocidad, aunque sí puede detectar problemas en el velocímetro o sus indicaciones.
  • Para pagar con una reducción del 50 % hay, por regla general, 20 días naturales desde la notificación.

Señal de

Qué mide un radar y cómo funciona cada sistema

El dispositivo que normalmente llamamos radar es un cinemómetro, es decir, un instrumento diseñado para calcular la velocidad de un vehículo. Algunos equipos utilizan ondas electromagnéticas, otros emplean tecnología láser y los radares de tramo calculan la velocidad media entre dos puntos.

La fotografía, la matrícula, la fecha, la hora, el lugar y la velocidad registrada forman parte de la prueba que puede acompañar a la denuncia. Por eso no basta con que el conductor recuerde haber circulado despacio unos metros antes: lo decisivo es la medición realizada en el punto o tramo concreto.

Radares fijos y móviles

Los radares fijos suelen estar instalados en cabinas o pórticos y controlan un punto determinado de la vía. Los móviles pueden colocarse en un vehículo estacionado, en un trípode o en otros emplazamientos autorizados. Que un equipo sea pequeño o no esté dentro de una cabina visible no significa que carezca de validez.

También existen sistemas embarcados en vehículos policiales y controles desde medios aéreos. En todos los casos, el instrumento debe cumplir los requisitos técnicos y metrológicos exigibles para que la medición pueda utilizarse en un procedimiento sancionador.

Radares de tramo

El radar de tramo no busca únicamente la velocidad al pasar por una cámara. Registra la entrada y la salida del vehículo y calcula su velocidad media. Frenar justo delante de la segunda cámara no sirve si el promedio del recorrido sigue por encima del límite.

Este sistema es especialmente útil en túneles, descensos prolongados y zonas de obras. A mi juicio, es también el que más confusiones genera, porque el conductor puede no haber visto ningún destello y aun así recibir una denuncia perfectamente documentada.

Cuánto cuesta una multa y cuántos puntos se pierden

La sanción depende del límite de la vía y de la velocidad que figure en el expediente. El cuadro legal distingue varios tramos, por lo que no existe una cantidad única para todos los excesos. Como referencia, estas son algunas situaciones habituales:

Límite Velocidad captada Multa y puntos
30 km/h 31-50 km/h 100 euros, sin puntos
30 km/h 51-60 km/h 300 euros y 2 puntos
30 km/h 61-70 km/h 400 euros y 4 puntos
50 km/h 71-80 km/h 300 euros y 2 puntos
90 km/h 121-140 km/h 300 euros y 2 puntos
120 km/h 151-170 km/h 300 euros y 2 puntos

Los excesos más altos pueden llegar a 600 euros y 6 puntos. Además, superar en más de 60 km/h el límite en vías urbanas o en más de 80 km/h en vías interurbanas puede constituir un delito contra la seguridad vial, no solo una infracción administrativa.

Conviene no confiar en la idea de que existe una tolerancia fija de 10 km/h para todos los casos. El resultado depende del tipo de cinemómetro, de sus errores máximos permitidos y de la medición que aparezca en la denuncia. El margen técnico protege la precisión del aparato, pero no es una autorización para conducir por encima del límite.

Qué relación tiene el radar con la ITV

Una multa captada por un cinemómetro y una inspección ITV son procedimientos distintos. La estación ITV no controla la velocidad en carretera, no tramita denuncias de tráfico y no puede anular una sanción emitida por la DGT, una comunidad autónoma o un ayuntamiento.

Durante la inspección sí puede revisarse que el vehículo disponga de un indicador de velocidad y que sus elementos funcionen correctamente. Los vehículos capaces de superar los 40 km/h deben contar con un velocímetro que indique la velocidad en kilómetros por hora. Si el cuadro está averiado, no se puede leer o presenta un defecto relevante, puede influir en el resultado de la inspección.

Lo que la ITV no hace normalmente es certificar que el velocímetro marque exactamente lo mismo que un radar. Si el coche lleva neumáticos de medida no autorizada, una modificación en la transmisión o un cuadro sustituido, el propietario debería resolverlo antes de la inspección. Un problema del velocímetro puede ser independiente de la multa, aunque ambos asuntos tengan relación con la velocidad.

Qué hacer cuando llega una denuncia por exceso de velocidad

Lo primero es comprobar quién ha emitido la multa y revisar todos los datos. Hay que mirar la matrícula, fecha, hora, carretera, sentido de circulación, límite aplicable y velocidad registrada. Una fotografía poco clara o un error en la identificación no demuestra por sí solo que la denuncia sea inválida, pero sí merece una revisión cuidadosa.

Pagar con reducción

Si reconoces la infracción, el pago dentro de los 20 días naturales siguientes a la notificación permite, por regla general, beneficiarse de una reducción del 50 %. Esta opción termina el procedimiento y normalmente implica renunciar a presentar alegaciones sobre esa multa.

Después del periodo voluntario, el importe puede pasar a ser el total de la sanción. Si tampoco se paga en el plazo ordinario, la deuda puede remitirse a la Agencia Tributaria con el recargo correspondiente. No conviene esperar a que llegue una segunda carta para actuar.

Lee también: ¿Cuándo se paga el impuesto de circulación? Guía del IVTM

Recurrir la sanción

Si consideras que existe un error, puedes presentar alegaciones dentro del mismo plazo inicial. En ese escrito resulta útil pedir o revisar la imagen, el certificado de verificación del equipo, la identificación del cinemómetro y la señalización del límite en el punto exacto.

Yo no recurriría basándome únicamente en frases como “el coche marcaba menos” o “había otros vehículos circulando más rápido”. Tienen más peso los errores objetivos y demostrables, como una matrícula incorrecta, una ubicación incompatible, una señalización que no coincide con la denuncia o una documentación técnica incompleta.

También conviene desconfiar de los avisos de multa recibidos por correo electrónico. Las notificaciones oficiales siguen los canales administrativos previstos, como el correo postal o la Dirección Electrónica Vial, no un mensaje improvisado con un enlace de pago.

Qué más conviene revisar antes de emprender un viaje

Evitar una sanción no depende solo de mirar el velocímetro. La visibilidad, el estado de los neumáticos, la iluminación y la documentación del vehículo influyen tanto en la seguridad como en la posibilidad de enfrentarse a otros controles. Por ejemplo, las lunas delanteras no se pueden oscurecer libremente, porque existen límites y excepciones concretas.

Mi recomendación práctica es hacer una revisión breve antes de salir, sobre todo si el viaje incluye zonas urbanas con límites de 20 o 30 km/h. En esas vías, una diferencia pequeña entre la velocidad que creemos llevar y la real puede cambiar rápidamente de una multa sin puntos a una sanción con pérdida de crédito.

La velocidad no es el único motivo de una denuncia

Un control de tráfico puede coincidir con otras infracciones relacionadas con la forma de conducir. Cambiar de carril sin seguridad, utilizar el móvil o realizar un adelantamiento por la derecha en una situación no permitida puede tener consecuencias aunque se circule dentro del límite.

Por eso no recomiendo conducir mirando únicamente las cabinas o las aplicaciones de aviso. La mejor estrategia es mantener una velocidad adecuada de forma constante, respetar la señalización temporal y anticipar las maniobras. El radar solo registra una parte de la conducción, pero la responsabilidad del conductor abarca todo el recorrido.

La forma más segura de evitar problemas con un cinemómetro

La regla útil es sencilla: toma como referencia el límite señalizado y adapta la velocidad a la vía, al tráfico y a la visibilidad, sin esperar a detectar una cámara. Los sistemas actuales pueden controlar un punto concreto o varios kilómetros, y un dispositivo que no vemos también puede estar correctamente operativo.

Si recibes una denuncia, decide pronto entre pagar con reducción o revisar la prueba y presentar alegaciones. Separar la multa de la ITV, comprobar los datos con calma y no confiar en supuestos márgenes universales suele ahorrar errores y, sobre todo, ayuda a conducir con una expectativa más realista de lo que estos equipos pueden medir.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulte a un experto.

Preguntas frecuentes

Los radares fijos controlan un punto concreto, mientras que los móviles pueden estar en vehículos, trípodes u otros emplazamientos autorizados. Los radares de tramo registran la entrada y la salida y calculan la velocidad media del recorrido.

Las sanciones van de 100 a 600 euros y pueden restar hasta 6 puntos, según el límite de la vía y la velocidad registrada. Los excesos más altos también pueden constituir un delito contra la seguridad vial.

No. La ITV no tramita ni anula multas de velocidad. Sí puede revisar que el vehículo tenga un velocímetro visible y operativo, pero no certifica normalmente que marque exactamente lo mismo que un cinemómetro.

Hay que comprobar la matrícula, fecha, hora, lugar, límite y velocidad registrada. Por regla general, se puede pagar con una reducción del 50 % dentro de los 20 días naturales siguientes a la notificación, o presentar alegaciones y revisar la fotografía, la verificación del equipo y la señalización.
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Autor Yago Muñiz
Yago Muñiz
Soy Yago Muñiz y mi recorrido en el mundo de la automoción y la movilidad sostenible suma ya 14 años. Desde que empecé a interesarme por cómo nos movemos y cómo podemos hacerlo de una forma más respetuosa con el planeta, supe que quería dedicarme a compartir ese conocimiento. En marinacarpark.es me esfuerzo por desgranar las complejidades de este sector, desde las últimas tendencias en vehículos eléctricos hasta las claves de una movilidad urbana más eficiente. Mi objetivo es ofrecer información clara y contrastada, haciendo que temas que a veces parecen técnicos resulten accesibles para todos, siempre con el rigor que merece la actualidad.
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